Sin título

del 16/12/2015 al 23/02/2016

Bajo el elocuente nombre de “Sin título”, huyendo de títulos rimbombantes que imperan hoy en día en el panorama artístico, el pintor coruñés Jano Muñoz presenta en Moret Art su producción más reciente que recoge la evolución que ha experimentado el artista desde su última exposición individual en el año 2012.

A través de su lenguaje clásico contemporáneo tan característico, en la exposición podemos contemplar paisajes urbanos coruñeses que conviven con mares atemporales, y con sorprendentes retratos, que desprenden una profundidad psicológica y un simbolismo propios de los maestros clásicos.

Un primer grupo de obras lo conforman los retratos y en todos ellos se aprecia la habilidad del artista para reflejar la psicología del personaje a través de gestos y miradas que transmiten y dicen mucho, como la actitud desafiante de Lui en “La Terre es ronde”, la ternura de “Chucha”, o la elegancia de esa mano que sostiene un pitillo que se está consumiendo. Dentro de los retratos nos encontramos con dos retratos de colección particular que de nuevo ponen de manifiesto la habilidad de Jano en este campo y también sus innovaciones en el género con ciertos toques que se acercan al arte pop.

Otro grupo, formado por las dos obras que llevan por título “En el bosque Kokiri”, se encuentra a medio camino entre el retrato y el paisaje, pues nos presenta a un niño ensimismado con un videojuego trasladado mentalmente a un bosque irreal de bellos y frondosos árboles.

Un tercer grupo toma como punto de partida el paisaje urbano coruñés, un lugar común en las obras de Jano. El artista juega con diferentes formatos, optando por una verticalidad pronunciada en “Torre” y “Amarillo y vertical”, con un cielo en un tono ocre claro que camina hacia el amarillo e ilumina la plaza de Mina y los Cantones, y otros formatos más convencionales en “PX” y “PY”.

En “Mar en si bemol” el mar coruñés que Jano Muñoz tanto ama se convierte en protagonista indiscutible y el artista lo representa en primer plano con una visión desde la orilla en un formato horizontal con las distintas franjas horizontales de olas componiendo la pieza hasta llegar a la línea del horizonte, a partir de la cual Muñoz representa el último nivel, el cielo encapotado. Toda la obra se muestra impregnada de esa bruma y nubes grises tan características de Galicia, que determinan el azul grisáceo de la pieza, y el mar se presenta revuelto, amenazante, parece que de un momento a otro comenzará la tormenta.

Los elementos de la vida cotidiana adquieren en muchas ocasiones un enorme protagonismo en la obra de Jano, como en este caso un ajo, en la obra que lleva el mismo título. El artista focaliza toda la atención en este alimento con gran carga simbólica, pues existen ciertas tradiciones que vinculan el ajo con el poder para atraer la buena suerte.

La pincelada suelta y empastada es algo característico de este pintor coruñés, al igual que las tonalidades tierra, ocres y grises. En algunas piezas da un paso más e investiga con las texturas mezclando pintura con otros materiales, como en “PX” y “PY”, donde además podemos hallar incógnitas matemáticas y líneas de fuerza que el artista traza con expresividad y demuestran su amor por la ciencia.